Cambios demográficos que serán CLAVES EN LA PRÓXIMA DÉCADA

Luego de duplicarse en menos de 4 décadas, muchos cambios se han producido en Colombia. Dónde vivimos; cómo y qué consumimos; de qué nos morimos; qué tipo de familias tenemos y hasta que comemos, son preguntas que parecieran llevarnos a otro país distinto al que conocieron nuestros abuelos.

Personas por hogar

El promedio de personas por hogar en Colombia pasó de 4,2 a 3,3 entre 1.997 y 2017. Resalta la encuesta de calidad de vida del Dane, el alza considerable en los hogares unipersonales, 15,8% del total o de las parejas sin hijos con el 10,4%. Según datos de la consultora Raddar los hogares colombianos que no tienen hijos ya está bordeando el 26% del total de los hogares.

Un país de ciudades

Por ejemplo uno de los cambios más drástico se nota en el lugar de residencia de la población en Colombia. En 1938, 70% de los habitantes estaban ubicados en áreas rurales. Las proyecciones que comienza a arrojar el censo del 2018, lucen más desafiante: el 77,7 % de las personas habitan ya en las ciudades o en Cabeceras municipales, frente al 15,1 % que habita en zonas rurales dispersas y el 7,1 % en pequeños centros poblados.

Si bien el Censo del 2018 que está por cerrar, arrojará alguna diferencia en las cifras, según el Dane para cierre de 2017, de los 11,4 millones de millones de hogares urbanos que hay en el país, se estima que al menos 5,1 millones tendrían vivienda propia, de los cuales 600 mil hogares la estarían aun pagando; Por su parte 4,9 millones de hogares viven en arriendo (44%) y un 12% manifiestan otras formas de vivienda.

Según Fedelonjas en Colombia un proceso de restitución de inmueble contra un arrendatario en incumplimiento puede tardar más de 6 meses.

Bogotá ya no es la mitad

Otro de los cambios más grandes es el desdibujamiento de Bogotá. Como explica Camilo Herrera de Raddar: “Sin duda Bogotá es grande pero no el todo como era antes. No es más del 25% de las compras de los hogares, ni el 20% de la población y es una de las ciudades que menos crece.

59 ciudades articuladas con el progreso

En Colombia hay 5 ciudades con más de un millón de habitantes: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena; pero lo más interesante es el caso de las ciudades intermedias: 59 ciudades que tienen entre 100.000 y menos de un millón de habitantes y están mucho más articuladas con el campo, sector que va a ser el foco de los siguientes años.

Perfetti el anterior director del Dane, resalta la forma en que se está moviendo la población: “En las cabeceras municipales de menos de 50.000 habitantes (cerca de 800 poblaciones) las manzanas (urbanas) han aumentado entre 20% y 25% en promedio entre 2005 y 2015; Estas poblaciones han crecido de manera desordenada y es latente la insuficiencia de oferta de servicios públicos y empleo.

Transformación productiva

Un interesante documento de la Ocde muestra el inmenso cambio en la estructura productiva del país. Como si nadie se hubiera dando cuenta nos convertimos en una economía suministradora de servicios y dependiente de la minería. Por ejemplo entre 1980 y 2017 la industria manufacturera paso de representar el 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al 11,6 por ciento. Por su parte, la agricultura pasó de representar el 20 del PIB a tan solo el 6,7 en el mismo periodo, esto va de la mano con una variación demográfica alta.

Esperanza de Vida

En contraste con un menor número de descendientes por hogar, las personas viven más tiempo. La esperanza de vida en Colombia en 1974 era de 62,3 años, frente a los 76,1 años de la actualidad. Así mismo, aunque hay menos niños por familia, el acceso casi universal al sistema de salud ha reducido dramáticamente las cifras de mortalidad infantil: mientras en 1974 morían 68 niños por cada 1.000 nacimientos, el año pasado la cifra era de 16 infantes

“Colombia está en la fase final de una transición demográfica. Eso quiere decir que se reduce el número de jóvenes y aumenta el de ancianos. Entre 1985 y 1990 la tasa bruta de natalidad, que mide el número de nacimientos por cada 100.000 habitantes en edad de procrear, indicaba que había 28,8 nacimientos. Entre 2015 y 2020 esa tasa se proyecta en apenas 18” Resalta Mauricio Perfetti, exdirector del Dane.

La Encuesta Longitudinal Elca

La Encuesta Longitudinal Colombiana a cargo de la Universidad de los Andes (Elca), es quizá uno de los estudios de calidad de vida de largo plazo más interesantes y únicos en su género ya que pretende seguir por más de una década a cerca de 10.000 familias de los estratos uno a cuatro, comenzando en el 2010. Primero resalta el estudio la capacidad de emigrar de las familias: uno de cada tres hogares cambio de municipio buscando mejores oportunidades, pasando de un radio de actuación de 80 municipios a 235. Respecto a la pobreza monetaria, en las zonas urbanas esta se redujo en casi 14 puntos porcentuales hasta el 26,6 por ciento, en un lapso de seis años, mientras que en las rurales el bajón ascendió a 22 puntos, hasta 27,3 por ciento; Por su parte 14 por ciento de las familias siguen inmersas en la pobreza.

En cuanto a la posesión de bienes materiales, entre el 2010 y el 2016 la proporción de familias campesinas con una motocicleta subió de 21 a 44 por ciento; la posesión de neveras pasó de 55 a 70 por ciento; de lavadoras de 19 a casi 36 por ciento.

La medición del 2022 será una radiografía única para entender la verdadera evolución de un país en el que la politiquería ha llegado hasta corromper las cifras.

La transformación de la familia

Según el Mapa Mundial de la Familia 2015, el país se ha convertido en los últimos años en el lugar de América Latina en donde hay un menor porcentaje de niños viviendo con los dos padres, con un 62 %. Los porcentajes de niños viviendo con un solo padre, o en su defecto con ninguno de ellos, son también los más altos de la región. Las cifras son del 27 % y del 11 %, respectivamente.

La investigación señala en su introducción –y como dato llamativo– que Colombia es el país de los evaluados en este análisis, con el mayor porcentaje de parejas viviendo en unión libre, con un 35 por ciento, y también con un mayor porcentaje de niños que nacen de madres que no se han casado, con un 84 %.

En el campo y zonas rurales, el 31 por ciento de los niños de 7 a 11 años ha vivido con otro adulto que ha ejercido el rol de padre o madre y solo la mitad de los infantes habitan con sus padres biológicos.