Se prende el debate sobre las plataformas digitales: entre amenazas y poderío

En 2021 Ciclo de Riesgo SUMMIT

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El día de ayer, lunes 10 de agosto, un juez de California (EE.UU.) emitió orden que obliga a las compañías de transporte compartido Uber y Lyft a clasificar a sus conductores como empleados, lo que irremediablemente disparará  los costos de personal de estas dos firmas y  pondría en riesgo la sostenibilidad misma  de su  modelo de negocio. Si bien lo aclaró la agencia de noticias, EFE: "La decisión del magistrado Ethan Schulman de la Corte Superior de San Francisco responde a una demanda presentada por el Gobierno de California y, por tanto, se circunscribe exclusivamente a ese estado, el más poblado de EE.UU. y donde ambas compañías tienen su sede y uno de sus mayores mercados", este fallo se suma a otros que se han dado en el mismo sentido en varios continente, lo que significa un grave precedente para cientos de plataformas de la economía colaborativa que hoy se constituyen en grandes Unicornios abanderadas de la innovación en sus respectivos países, aplaudidas por unos y cuestionadas por otros, pero siempre en el centro del Debate.     

En momentos de confinamiento, con el auge y proliferación de estas plataformas digitales, como dueñas y señoras de la interacción en medio de la pandemia, se prende el debate sobre el poderío que han acumulado estos modelos de negocio y las grandes responsabilidades que les compete respecto a la acumulación de Data sensible de sus usuarios, además del gran interrogante que resulta  la protección laboral de sus colaboradores.   

Los Unicornios nos han demostrado que la innovación va más rápido que la regulación dejando vacíos que de no llenarsen entorpecen el desarrollo de nuevas y mejores formas de gestionar nuestro presente y nuestro futuro.  

Según datos de Fedesarrollo, las plataformas digitales aportan entre el 0,2% y el 0,3% del PIB  en Colombia y generan más de 200.000 empleos. Según el estudio, si las plataformas no existieran el 38 % de las personas que prestan servicios a través de ellas se considerarían desempleadas y no tendrían ingresos para sus hogares. Un repartidor o un conductor tienen, en promedio, ingresos de 789.000 pesos mensuales, lo que de manera agregada para la economía se traduce en 2,1 billones de pesos al año.

Al respecto cae muy bien traer a colación para alimentar el debate desde diferentes perspectivas, las reflexiones de Cesar Caballero – Director de Cifras y Conceptos, la gran compañía encuestadora: “Se equivocan las grandes plataformas digitales al basar la rentabilidad y viabilidad de su negocio en la falta de regulación de sus actividades. La innovación debe ser permitida y auspiciada, pero debemos entender que los nuevos modelos de negocio siempre serán seguidos de la regulación para evitar abusos”.

Cinco tendencias de regulación, destaca Cesar Caballero, que se impondrán en el mundo digital, tal y como ha sucedido con los demás sectores empresariales, para llevar a una economía digital más formalizada, segura y transparente.
1) El control a los monopolios que pueden llevar a situaciones de abuso en la posición dominante.
2) Contratos de adhesión. Pronto veremos una revisión de los “términos y condiciones” de estas plataformas y negocios digitales, que evitarán el uso desmedido e invasivo de la tecnología.
3) Los impuestos. La inmensa mayoría de estas compañías tecnológicas no pagan los impuestos que otros sectores empresariales sí cumplen. Se aprovechan de los vacíos en la regulación de los negocios digitales.
4) Capitalismo de la Data con la recolección, uso, procesamiento y venta de los millones de datos que captura de sus usuarios. La regulación, vía temas de habeas data, comenzará a poner límites a la forma como operan.
5) El cumplimiento de las normas laborales a través de mecanismos de flexibilización de la vinculación laboral aplicables a las empresas digitales.

 

Sin duda, Alianza In, el nuevo gremio que representa las plataformas de la Economía Colaborativa, dará  mucho que hablar 

Y es precisamente para afrontar estos grandes debates desde todos los águlos, que las grandes plataformas colombianas se unen en Alianza In, el nuevo gremio de aplicaciones llamado a representar los intereses de las compañías y de millones de usuarios.

Liderado por David Luna, el exministro de las TIC, inició con 11 compañías y ya da cuenta de 14 afiliados,con empresas como Rappi, Uber, Beat, Gocap, Cabify, Grin, Domicilios.com, Muvo, Mensajeros Urbanos, Polymath Ventures, Didi, Farmalisto; Sodexo y Truora.
Sin duda, los debates de regulación de estos modelos de economía colaborativa, sobre legalidad, libre competencia, movilidad responsable y segura, seguridad social y sus impactos por la ocupación del espacio público, permanecerán en centro del debate, este y los siguientes años.

Para David Luna, Presidente de Alianza In y exministro TIC: "Las plataformas digitales y las aplicaciones jugarán un papel primordial en la reactivación económica del país. Por eso es importante dejar de esquivar el debate sobre flexibilización y regulación para lograr un impacto mucho mayor, con unas reglas de juego claras. Las empresas que forman parte de la Alianza In son las empresas de la nueva generación, hijas de la transformación digital que vive Colombia y de las apuestas tecnológicas que por años ha hecho el Estado. En su mayoría son empresas jóvenes que se adaptan rápido, pero, sobre todo, son empresas con un nuevo chip: entienden cuál es su rol social y la responsabilidad que tienen con el bienestar de la gente".
 

La Copia: uno de los grandes desafíos de la Innovación

La experiencia de grandes Unicornios demuestra que las barreras a la entrada en el ámbito digital son bajas, incluso para plataformas establecidas que ya han capturado una base de usuarios significativa.Como lo explican, Jason Davis y Vikas Aggarwal profesores asociados de emprendimiento y empresa familiar en INSEAD, luego de estudiar los procesos de transformación digital e innovación en cientos de empresas Big Tech en Asia y EE. UU: "En la economía digital, la carrera a menudo es ganada por imitadores que resultan ser más ágiles y creativos que incluso los primeros en movimiento más exitosos. Toma el caso de Snapchat. Creado en 2011; Facebook supuestamente intentó, pero falló, comprar Snapchat. Así que hizo la siguiente mejor cosa: copiar,  lanzando Instagram Stories en 2016.  El enfoque habitual adoptado por los primeros promotores para proteger su liderazgo implica una gran inversión en el despliegue de sus conocimientos innovadores a través de la transferencia de conocimientos y la colaboración interna, con la idea de que la empresa con la idea pueda mantenerse a la vanguardia si aprovecha sus conocimientos más rápidamente entre los empleados y fomenta el trabajo en equipo. El problema, es que las empresas que invierten en aprovechar sus conocimientos internamente pueden terminar beneficiando tanto a la competencia como a ellas mismas, especialmente cuando el conocimiento es fácil de copiar y puede ser compartido entre muchos rivales. Llamamos a esto el efecto de intercambio de conocimientos.  (...)  Los imitadores están dispuestos a aprender unos de otros, probablemente más que el innovador original. Esto hace que sea más fácil para ellos ponerse al día y adelantar al primer movimiento".

 

Además de lidiar con las amenzas jurídicas, Uber y otros abaderados de la innovación han tenido que competir con los mismos imitadores de su modelo

Aunque UBER fue pionera en 2010 y única, fue relativamente simple de replicar. En poco tiempo, Uber vio como se dividía la cuota de su mercado entre rivales como Lyft en los Estados Unidos y Didi, Gojek y Grab en Asia, quienes se hacían cada vez más fuertes ofreciendo servicios similares y hasta mejorados. "Estas empresas aprendieron copiando no solo a Uber sino también unas a otras, ganándose efectivamente en el innovador más establecido, cuya temprana dominación en el mercado puede haber hecho que sea complaciente" explican los expertos Jason Davis y Vikas Aggarwal: "Grab, Gojek y Didi adaptaron rápidamente la función de mapa de Uber a su propio producto, que luego ajustaron en función de las modificaciones del otro. Hay algunas pruebas de que Grab adaptó las promociones de los pilotos de Uber y los incentivos para el conductor, sólo para ver a Gojek usar las mismas ideas. La copia continuó calentándose mientras los tres jugadores asiáticos siguieron una estrategia hiperdiversificada de «super aplicación». Grab parecía copiar la proliferación de servicios de Gojek en Indonesia, como los seguros, con sus propias ofertas. Y algunos creen que Gojek entró en Singapur con datos que recogían de los mapas de Grab. El resultado fue un mercado altamente competitivo que llevó a la salida de Uber de la región".

 

Durmiendo con el enemigo: Los colaboadores de las plataformas han sido sus principales beneficados y tambien sus principales atacantes

Mareike Möhlmann profesora asistente en Warwick Business School en el Reino Unido e investigadora del doctorado de Stern School of Business de la Universidad de Nueva York y Ola Henfridsson profesor de tecnología empresarial en la University of Miami Business School y profesor y director del grupo de Sistemas de Información en Warwick Business School en el Reino Unido,se dieron a la tarea de desarrollar una investigación sobre  la molestia , que más adelante se convierte en odio  que despierta en las personas el hecho de darse cuenta que son controladas por algoritmos y lo perjudicial que terminan siendo esas personas para las plataformas de la economía colaborativa: "Ser gestionado de esta manera también ofrece algunos beneficios a los trabajadores autónomos: por ejemplo, los conductores de Uber son libres de decidir cuándo y durante cuánto tiempo les gustaría trabajar y en qué área quieren servir. Sin embargo, nuestra investigación revela que la gestión algorítmica también es frustrante para los trabajadores, y su resentimiento puede llevarlos a comportarse subversivamente con el potencial de causar un daño real a sus empresas".

En su estudio, Mareike Möhlmann y Ola Henfridsson descubrieron tres áreas de quejas consistentes sobre el trabajo de algoritmos, consistente  en otras empresas que utilizan la gestión algorítmica:

La primera es la vigilancia constante que sienten sobre ellos;  la segunda la poca transparencia. "mientras que la aplicación está aprendiendo mucho sobre ellos, los conductores de Uber encuentran frustrante lo poco que saben sobre la aplicación. Les resulta frustrante la falta de transparencia de la lógica subyacente de los complejos algoritmos, creyendo que es un sistema injusto que los manipula sutilmente sin su conocimiento o consentimiento. Los conductores de Uber, así como otros trabajadores de la economía colaborativa,  como los trabajadores de mensajería y reparto exigen más transparencia sobre la asignación de puestos de trabajo, la compilación de sus calificaciones y su estructura de pagos".  La tercera es la Deshumanización: "Los conductores de Uber informan sentirse igualmente solos, aislados y deshumanizados. No tienen colegas con los que socializar. Ellos carecen de la oportunidad de construir una relación personal con un supervisor. Aquellos en plataformas de trabajo colectivo como Amazon Mechanical Turk han planteado las mismas quejas, ya que realizan «microtareas», como la clasificación de contenidos o la participación en encuestas.

Los conductores han respondido a sus diversas frustraciones con estos algoritmos identificando formas inteligentes de solucionarlos. Por ejemplo, un controlador en el foro de UberPeople.net escribió: «Juega el sistema, no dejes que te juegue. Todos sabemos que a estas empresas les gusta ofrecer mejores incentivos a los conductores que pierden algún tiempo. Por lo tanto, conducir Uber durante una semana, Juno siguiente, Lyft tercero y. Me cambio entre Uber/Juno semanalmente.»

También están lo suficientemente enojados —y se sienten lo suficientemente desempoderados— como para encontrar formas creativas de dar a conocer su descontento; por ejemplo, los conductores están jugando con el sistema causando artificialmente un aumento de precios. También se están participando en foros políticos".  

Cada vez con más fuerza veremos más contradictores que se unen en el ámbito sindical, a medida que los conductores, repartidores  o los mensajeros buscan apoyarse unos a otros, como la organización de derechos de los trabajadores.  Ejemplo de estas nuevas fuerzas es el movimiento que nació en Seattle, que reunió a los mensajeros que entregaban para Postmates, DoorDash y otros servicios bajo demanda.

Lo anterior exige acciones claras de política pública y regulación teniendo en cuenta que los colaboradores de estas plataformas son en su mayoría  personas excluídas del empleo formal que lideran las marcas más reconocidas,  por su baja preparación académica y en muchos casos por tratarse de inmigrantes, que buscan sobrevivir,  y  han resultado ser los más afectados en estos momentos de Pandemia. 

El reto de formalizar las poblaciones menos favorecidas

Gobiernos de todo el mundo luchan contra la pandemia  generada por el Covid19 y especialmente con la grave crisis económica que ha traido, que devolverá a la probreza a millones de personas y la recrudecerá en los que siguen atrapados en ella.   Ante esto son miles las iniciativas que se adelantan desde diferentes frentes, especialmente desde el sector privado. Una de ellas que se vislumbra desde ya como un caso de éxito asegurado,  es la  que adelantaron los líderes de una treintena de grandes empresas de Estados Unidos, entre ellas Amazon, Microsoft y Google, así como instituciones financieras, médicas, consultoras y medios de comunicación, quienes anunciaron hoy martes 11, una coalición para proveer acceso a la educación superior y contratar a neoyorquinos de baja renta y de raza negra, hispana o asiática.

La coalición, que se presenta con el nombre de New York Jobs CEO Council, está formada por los consejeros delegados de las 27 compañías de mayor contratación en el área de la Gran Manzana, la zona metropolitana con el producto interior bruto (PIB) más alto del país pero también con una gran desigualdad entre su población, que se ha agravado por la pandemia de COVID-19.

 

Los desafíos y las preguntas son interminables, pero siempre habrá un primer paso para comenzar a edificar sus respuesta: ¿Cómo proteger la innovación?; ¿Cómo hacerla sostenible dentro de un marco tributario y laboral que puede resultar asfixiante, pero que de seguro resulta necesario para proteger los eslabones más débiles?; ¿Cómo generar un modelo de progreso social y económico incluyente que tambien beneficie a los colaboradores de estas plataformas?;   ¿Cómo garantizar un mercado transparente si monopolios con empresas que impongan su posición dominante?.