Aspectos que favorecen la supervivencia del tejido empresarial colombiano

De cada 10 sociedades creadas, 4 siguen activas después de cinco años de operación; por su parte cerca del 98% de los emprendimientos que mueren cada año pertenecen a la categoría de microempresas. Mientras para las sociedades la tasa de supervivencia a 5 años es de 42,9%, para las personas naturales esta llega tan solo al 25,2% y en el primer año de operación desaparecen 40%.

 Según el estudio de Confecamaras, “Determinantes de la Supervivencia Empresarial en Colombia”, existirían 6 aspectos principales que resultan significativos para explicar la dinámica de supervivencia y el riesgo de fracaso de las empresas en Colombia. En la investigación se analizó la trayectoria de vida de 48.740 sociedades que nacieron en 2011, las cuales representan el 84% de las sociedades constituidas ese mismo año y corresponden 96,4% a microempresas, 3,5% a pymes y 0,1% a grandes.

  1. El tamaño inicial: Cuanto más pequeñas son, menores son sus probabilidades de sobrevivir en el mercado. Si bien el tamaño con el cual las empresas inician sus operaciones es un factor interno o específico de la firma, es importante advertir que muchos negocios empiezan pequeños no porque así lo elijan, sino porque las restricciones de recursos los obligan a empezar sus operaciones con una menor escala. En este sentido, las Cámaras de Comercio han venido trabajando en sinergia con el sector financiero para lograr que el Régimen de Garantías Mobiliarias tome aún mayor relevancia en al ámbito económico, con el objetivo de generar nuevas oportunidades de financiación para los empresarios y mejorar los índices de acceso al crédito, factor fundamental.
  2. Con relación a las empresas que desde su etapa inicial desarrollan su actividad mediante varios establecimientos, la probabilidad de supervivencia es 10 puntos porcentuales más alta que la exhibida por las empresas uni-establecimiento.
  3. El acceso al crédito a través del uso de las garantías mobiliarias resultó determinante: la probabilidad de permanecer en el mercado es mayor para las firmas que hacen uso de las garantías mobiliarias como mecanismo de acceso al crédito, pues su probabilidad de supervivencia es del 80%, cifra superior en 30 puntos porcentuales a la estimada para las firmas que no se apalancan a través de este mecanismo.
  4. Orientación al mercado externo: las organizaciones jóvenes que logran exportar exhiben una probabilidad de supervivencia del 70%, en contraste con las empresas que sólo se dedican a satisfacer el mercado interno, cuya probabilidad de permanencia es del 50%. Esto se debe al hecho de que al exportar las firmas adquieren nuevos conocimientos y alcanzan mayores niveles de facturación mejorando su capacidad para invertir en innovaciones de proceso y/o producto con el fin de lograr un mejor aprovechamiento de los mercados externo y local.
  5. Con relación a la incidencia de factores sectoriales, se encontró que la actividad donde las empresas inician sus operaciones es clave para explicar y predecir el riesgo empresarial. Las actividades económicas donde las empresas presentan mayor riesgo de fracaso son: alojamiento y restaurantes, servicios y comercio; de igual forma se observó un riesgo elevado en los sectores minero-energéticos en los últimos tres años. En contraste, los sectores donde el riesgo de fracaso es menor son: actividades profesionales, científicas y técnicas; información y comunicaciones y el sector financiero. De igual modo, los resultados evidencian que cuanto mayor es el crecimiento del sector, más elevadas son las perspectivas de supervivencia de las firmas.
  6. Por último, con relación a las variables de la localización geográfica, se encontró que pertenecer a un área metropolitana aumenta el riesgo de fracaso de la firma, posiblemente como resultado de la competencia más ardua por el mercado que se presenta en las ciudades principales y sus alrededores.

En relación con el grado de desarrollo de la región, los hallazgos indican que esta variable no constituye un determinante significativo de la duración de las empresas nuevas en Colombia.

INCLUSIÓN FINANCIERA  

Según el último reporte trimestral de Inclusión Financiera con corte a junio de 2017 que elabora la Banca de las Oportunidades, la información sobre el número de empresas con productos financieros en establecimientos de crédito, cooperativas de ahorro y crédito vigiladas por la Superintendencia de Economía Solidaria y ONG microcrediticias, a partir de la información reportada en el Buró TransUnion, da cuenta de tan solo de 757.610 empresas que tenían al menos un producto financiero formal. De estas apenas el 74,6%, es decir, 564.927 lo tenían activo o vigente, 18.195 empresas más que a junio de 2016 (crecimiento del 3,3%).

El producto con más penetración es la cuenta de ahorro (507.705 empresas), sin embargo, el producto más usado es la cuenta corriente. A esta fecha, 3750.095 empresas (88,4%) usaban activamente su cuenta corriente y solo el 49,8% equivalente a 252.785 su cuenta de ahorros.

Empresas que ingresan por primera vez al sistema financiero

Según el reporte, en lo corrido del año ingresaron por primera vez al sistema financiero formal 14.883 empresas, principalmente a través de cuentas de ahorro (71,4% del total), cuentas corrientes (20,3%) y crédito comercial (4,4%). Al comparar esta cifra con el reporte que hace Confecámaras sobre 38.183 unidades productivas creadas en el país como personas jurídicas en el primer semestre del año se evidencia que la brecha de los servicios financieros en la cadena de valor del tejido emprendedor Colombiano es grande.

Profundización del Crédito

En junio de 2017, había 225.456 empresas con al menos un crédito comercial vigente, 85.414 empresas con crédito de consumo vigente, 74.826 con tarjeta de crédito vigente y 13.428 con microcrédito vigente. En términos absolutos, el número de empresas con crédito comercial vigente registró el mayor incremento frente a junio de 2016, aumentando en 19.649 (9,5%). El 91,2% de las empresas con créditos comerciales los tenían vigentes.

¿A cómo le prestan a las Pymes?

Según la Gran Encuesta Pyme de ANIF correspondiente al primer semestre de 2017, que mide la dinámica del semestre inmediatamente anterior, muestra que el rango de tasa más común en los créditos otorgados para los tres macro sectores continuó siendo hasta DTF+4. En el caso de la industria, el 52% de los créditos fueron otorgados a una tasa de interés hasta DTF+4, 60% para el comercio y 61% para el sector servicios. Respecto a la participación de créditos otorgados a tasas que superan el DTF +8%, la participación fue del 10% en la industria, 5% en el comercio y 4% en servicios.